Segunda parte del Parnaso antártico de divinos poemas

Como lo sostiene J.A. Rodríguez Garrido en el estudio anejo, Primera parte del Parnaso antártico supone la llegada de los modelos poéticos renacentistas al Nuevo Mundo; la Segunda parte del Parnaso antártico de divinos poemas es, en cambio, una muestra de la vigencia del “humanismo cristianizado”. Este manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional de París contiene al menos 7 obras de variada extensión y complejidad que revelan una faceta mucho más personal del Mejía Fernangil conocido antes por sus traducciones.

Las palabras manuscritas del autor revelan sus propósitos: había compuesto una vida de Cristo en sonetos que serviría, de haberse publicado en Amberes como tenía planeado, de ékfrasis a las estampas correspondientes del jesuita Jerónimo Natal. Así, luego de la frustración del proyecto, los más de 150 sonetos se convirtieron en 200 para que la obra ganara sustento. Del mismo modo creció este manuscrito dedicado al Príncipe de Esquilache.

El poeta añadió seis obras más para que el volumen ganara cuerpo: una epístola a la virgen María que incluye su vida en tercetos encadenados, una vida de santa Margarita en endecasílabos sueltos, una oración a santa Ana en octavas reales, unas estancias tituladas Memorare novissima  y dos églogas: una del buen pastor en estancias y la égloga del Dios Pan al Sanctísimo sacramento en endecasílabos con media rima.

 

Este manuscrito, aún inédito, muestra dibujos que revelan el cuidado del mismo para cada parte. Sin duda se trata de una obra que revela la planificación del autor, así como la compleja red de lectores que en el Virreinato del Perú escribían su historia desde la perspectiva global que el Humanismo hispánico permitió hasta la primera mitad del siglo XVII.

Recursos digitales

Estudio sobre la “Égloga del dios Pan”, por José Antonio Rodríguez Garrido  

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