Relación de las fiestas que en la ciudad de Lima se hicieron por la beatificación del bienaventurado Padre Ignacio de Loyola

La Relación se publicó en Lima en 1610, en las prensas de Francisco del Canto, en honor a la beatificación de Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, por el Papa Pablo V el 27 de julio de 1609. Así, este acontecimiento se conoció en la ciudad de los Reyes el 16 de abril de 1610 a través de un pliego llegado de la península que contenía la Bula de la Beatificación.

Esta publicación documenta las celebraciones que se realizaron por la beatificación los días 30 y 31 de julio por mandato de Bartolomé Lobo Guerrero, arzobispo de Lima, y Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros, virrey de dicha ciudad. Se describe el ambiente de júbilo que vivió el cabildo eclesiástico, la Compañía de Jesús, presente en el Perú desde 1568, y la ciudad de los Reyes, así como los actos de fe y desprendimiento de «ilustres vecinos» de Lima como Ana Messia, marquesa de Montesclaros y virreina del Perú, quien mandó lo mejor de su oratorio: agni (corderos) guarnecidos, pomos de olor y doseles para los altares de la iglesia de los Jesuitas.

Otras acciones a favor de los preparativos, celebraciones de misas y procesión del santo fueron las de Doña Bárbara Ramírez, fundadora del Colegio de Lima y monja descalza, quien mandó esculpir una estatua del santo que llevaba en una mano un Jesús esmaltado en plata; y Don Domingo Garro, comendador y contador mayor de su majestad, quien mando hacer una imagen de bulto del santo. Las jornadas de celebración se cerraron con un Coloquio –o teatro– sobre la Historia del Patriarca José, ya que consideraron que la vida de ambos –José e Ignacio de Loyola– se asemejaban por los trabajos realizados en cárceles, haber padecido persecuciones y por ello, gozar del triunfo y sacramento de los altares.

Compartir: